viernes, 12 de febrero de 2010

Mi.


Lecturas me arrancan una sonrisa y me voy en viaje con ellas, me trasladan a ese sentimiento y ese momento, dándome ganas de plasmar éste en estas líneas para recordarlo y no olvidarlo. Eso es lo que hago cuando escribo, plasmo un momento de mi vida, un segundo un segmento en el que por mi mente pasan tantas cosas y ocupan este tiempo- espacio, siento el momento mientras escribo para luego recordarlo. Es como una fotografía, aunque mi cámara no logra captar, lo que mis ojos alcanzan a ver. Lo guardo en esa memoria de imágenes cerebrales, quedan ahí para luego sorprenderme en el momento que sea y recordarlas.


Tantos recuerdos y momentos, desde la infancia son archivados en el cerebro, mágicamente inmortalizas algunos, solo aquellos que decidiste que formaran parte de tu vida, tu pasado. Elegidas imágenes sobresalientes, que ciertas palabra claves te llevan al archivo de memoria y da paso al fenómeno de recordar.
El recuerdo no te obligó a plasmarlo, tú decides, lo vives, lo aceptas o lo rechazas…

1 comentario:

Marcelo Beltrand Opazo dijo...

Gracias por tu comentario.
Te mando un abrazo grande.