Eran las 4:23 ella sabia que todo acabaría, o por lo menos sospechaba que ya todo había terminado. La sensación era fácil de describir, un poco feliz y un poco triste. -Me esperan muchas cosas buenas- pensó.
No todo alcanzamos el nivel de no apegarnos tanto a una persona incluso si llevan juntos 3 o 5 años, y luego solo decir adiós espero verte pronto gracias por acompañarme en el camino. Y ya!
Ser agradecido y seguir tu camino, que es largo y hay muchas personas por conocer. No te conviene quedarte apegado a una persona que no tiene mas que enseñarte, estarías atrasándonos a todos, ya que nos toca pasar la página y si alguien se queda pegado, el libro se atrasa y no se que haríamos.
Aunque eso es mas o menos lo que viene sucediendo. Hay muchas almas elevadas que ya comprenden como es el juego de la vida, es una estrategia, un aprendizaje no vale encasillarse porque somos los mismos jugando este juego, soy un alma en este personaje, jugando a ser un ser terrenal, pero lo que realmente soy es alma, no este cuerpo ni esta historia. Mi historia se complementa de esta, así mismo es sólo un complemento.
Pero la vida como juega con nuestra percepción, la retuerce y parece tan real que no las creemos, somos buenos actores y tomamos muy enserio el personaje, tanto así que llegamos a olvidar lo que verdaderamente somos para convertirnos en algo artificial, terrenal y básico. Tan básico como un humano.
Nos aferramos, nos apegamos, queremos, sentimos, lloramos cuando alguien de nuestro lado se va, creyendo que es para siempre, tu conoces su alma, él está aprendiendo en esa historia y tú en la tuya, se encontraron, aprendieron, congeniaron, y ya, es hora de seguir.
Cuando alguien familiar se va también nos duele sin llegar a entender lo que viene después, sentimos que extrañaremos a ese personaje en esta historia, creemos no volver a verlo. Y en cierto punto es así, no veras al cuerpo, veras lo que realmente es, esencia.
martes, 23 de febrero de 2010
viernes, 12 de febrero de 2010
Mi.

Lecturas me arrancan una sonrisa y me voy en viaje con ellas, me trasladan a ese sentimiento y ese momento, dándome ganas de plasmar éste en estas líneas para recordarlo y no olvidarlo. Eso es lo que hago cuando escribo, plasmo un momento de mi vida, un segundo un segmento en el que por mi mente pasan tantas cosas y ocupan este tiempo- espacio, siento el momento mientras escribo para luego recordarlo. Es como una fotografía, aunque mi cámara no logra captar, lo que mis ojos alcanzan a ver. Lo guardo en esa memoria de imágenes cerebrales, quedan ahí para luego sorprenderme en el momento que sea y recordarlas.
Tantos recuerdos y momentos, desde la infancia son archivados en el cerebro, mágicamente inmortalizas algunos, solo aquellos que decidiste que formaran parte de tu vida, tu pasado. Elegidas imágenes sobresalientes, que ciertas palabra claves te llevan al archivo de memoria y da paso al fenómeno de recordar.
El recuerdo no te obligó a plasmarlo, tú decides, lo vives, lo aceptas o lo rechazas…
Tantos recuerdos y momentos, desde la infancia son archivados en el cerebro, mágicamente inmortalizas algunos, solo aquellos que decidiste que formaran parte de tu vida, tu pasado. Elegidas imágenes sobresalientes, que ciertas palabra claves te llevan al archivo de memoria y da paso al fenómeno de recordar.
El recuerdo no te obligó a plasmarlo, tú decides, lo vives, lo aceptas o lo rechazas…
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