miércoles, 20 de enero de 2010


Si hubiese podido paralizar el tiempo cuando te despediste con un beso. Tus besos son tan suaves, suaves y agrios, todo lo bueno tiene un lado malo, ya descubrí ese lado de ti. Y mientras lo sabia y estaba clara me divertía jugando con los dos, jugando con este amor que me lleva por las nubes y por el piso a la vez, por que tu cara me dice que eres un ángel malo que vino hacerme sentir lo que algún día sin saber dije que jamás sentiría. Así llegaste tú con tus besos en mi cuerpo y muchas cosas divinas que me encantan de ti, y de mi contigo.
No me gusta sentir que te extraño, pero me encanta darme cuenta que despiertas eso en mi, ese calor por la espalda que solo la dietilamida había despertado en mi, tú eres como el psycho la buscas, la despiertas y la incitas a pasearse por mi cuerpo, despertando alegrías y llanto, desesperación, euforia y éxtasis cuando vuelvo a tenerte.
Este amor es de locos, esa voz en mi cabeza me lo repite constantemente, así como las palabras sin sentido que brotan de nuestras discusiones confusas y repetitivas. Así se vuelve nuestro día, mientras que en la tarde nos ahogamos con el humo que nos hace saber que estamos locos, en la noche me abrazas y todo pierde mas el sentido pero es divino y me siento a gusto, por que los dos estamos satisfechos de pertenecer a este juego al revés, que no se adonde nos lleva - estoy segura que tú tampoco lo sabes- pero nos encanta, nos fascina y nos tiene aquí, volviéndonos locos todos los días.

martes, 12 de enero de 2010

2.1

Recuerdos de la infancia me hacen sentir anhelo. Anhelo porque se que no volverán y anhelo por las cosas que vendrán. Al recordar entiendo lo que sienten los abuelos cuando cuentan alguna historia pasada, sus ojos se llenan de eso, y de melancolía al darse cuenta que el tiempo ha pasado tan rápido y que ciertas imágenes quedan en la mente como si se tratase de una película que hayamos visto, pero en este caso la hemos vivido, somos protagonista de estos recuerdos que permanecen en nuestra mente, recuerdos agradables de la infancia que aun llevo conmigo y que tal vez de cierto modo no he aceptado que ya pasaron. Recuerdos felices, de aprendizaje y de amistad. Verdadera amistad que es algo que no se consigue en "estos tiempos". En estos tiempos cuando hay algo mas que nos gobierna a todos, estamos cegados por otros intereses personales y nos olvidamos de cosechar un buen amigo, esos que duraran para siempre. Los amigos son como arboles, lleva años verlos grandes y darte cuenta que están ahí, incondicionalmente para ti pase lo que pase, ya que los buenos momentos que han pasado juntos han hecho que esa relación se consolide al pasar de los años y que esa amistad permanezca.

Recuerdos, recuerdos y suspiro es lo que mantengo está mañana en mí, al darme cuenta que ya son 21 los años vividos, son muchas las enseñanzas y largo el camino que me espera. Pero agradecida de poder mirar atrás y recordar hermosos momentos, tanto de la infancia como de cualquier etapa de mi vida (incluso de está que estoy viviendo) Una nueva etapa, una nueva puerta se abre ante mi, me sorprendo y agradezco por ser lo que soy, y por lo que en el futuro seré, siempre con mente de mantener esas buenas, únicas amistades que me quedan...

Son 21, recargada de toda la buena energía, buenos pensamientos para que este sea otro excelente año con ese 2 que me acompaña.