miércoles, 25 de junio de 2008

Es.



Llegaste cuando menos lo espere. Pero eres tal y como lo pensé.

Causante de sensaciones desde la primera vez, es curioso que esa imagen de los 2 cuando nos conocimos aun este plasmada en nuestra mente. Tú mirándome desde tu punto de vista, y yo desde el mio, pero los dos sintiendo lo mismo.

El destino sabia lo que nos esperaba, y nosotros de ingenuos jugamos a no saber, a entregarnos miradas intensas que incitaban a sentir un poco más, pasando semanas en el mismo lugar pero sin saber que estábamos ahí por los 2, por nosotros.

Uno: experimentando hasta no poder mas, lleno de experiencias y fracasos con un poco de rencor, desconfianza hacia el amor.

Otro: Inseguro de sí, buscando sin encontrar, experiencias pasajeras y ya, sin creer en nada, pasando el rato y nada más, alejándose del pensar.


Eres como te pedí, me das lo que algún día exigí sin recibir respuestas, me tienes boba con tu ser lleno de sorpresas, es que no te hace falta más.

Me tienes ahí aunque intente ocultarlo o no demostrarlo al 100, es una actitud automática en mí. Y a pesar de todo lo comprendes, que maravilloso es entenderse. Es estar en plena conexión, ahí en sintonía solo tu y yo.

A veces pido aire para respirar, el temor al querer más me ataca sin cesar. Tú -maravillosamente- lo cedes. Luego tanto aire empieza ahogarme, me doy cuenta que no funciona, que necesito tenerte así juntico a mí, respirando cerquita los 2. Que el abracito al despertar ya es fundamental y las conversaciones sin sentido me hacen falta cada vez mas. ¿Como explico lo que me das?
En este caso: La distancia es la que no funciona.




No hay comentarios.: