jueves, 6 de septiembre de 2007

En aquella habitación!


Sí, fue así que me entregue y me deje llevar por ti.

Por ti y tu juego de hacerme sentir, ése que me hizo tocar el cielo en aquella habitación, donde no había mucha luz pero en realidad no hizo falta. Tus besos me daban la luz interna que necesitaba, me encendían lentamente.

Todo paso tan rápido que cuando reaccione ya estabas ahí, encima de mi besándome y dejándome sin respiración.

Tus besos son buenos, no me quiero volver adict@ a ellos.

Me recorrías tan despacio que aun lo recuerdo y siento cierto escalofrió en mí

Al día siguiente el remordimiento se apodero de mi, y después de esa gran noche de placer, había un gran vació entre los dos, un silencio incomodo un "no se qué decir" que ahora era mas grande que ese placer que nos envolvió y se encargaba de borrar lentamente lo ocurrido.
Pero nuestros cuerpos aun estaban llenos de sudor y nuestras miradas nos delataban, esas caras reflejaban aquella noche perfecta dónde dejaste de ser tú, mi amigo "x" para convertirte ahora en ese que me hizo sentir tantas cosas.
Aunque ahora sólo nos queda el remordimiento, anoche hubo algo muy especial entre tú y yo.