
Al cerrar los ojos todo era de colores y mi mundo giraba de una manera inexplicable.
Por un momento la luz no llego a mis ojos y solo escuchaba voces, sentía miedo, sentía que no iba poder seguir, simplemente me desintegraba por dentro y por fuera al ritmo de la música, la música me despertaba una sensacion nunca antes sentida que me invadía de pies a cabeza, pero un apretón de mano me hacia disfrutar con confianza y cambiaba mi vida de rojo a verde.
Sabía que estaba ahí y que todo lo demás era producto de la imaginación.
Experiencias como esas son las que me hacen saber que la vida no es simple
no es sólo esto, hay algo mas grande.
Y diferentes incógnitas vienen a mi mente, que quizás yo nunca podre responder, pero están ahí, siguen ahí, rondando mi cerebro.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario